viernes, diciembre 14, 2007

EGINA Y El MAR EGEO




Primera parada, antes de podernos enteder con el camarero para que nos sirviera un buen pescado.


La vida social tiene lugar sobre todo en los cafés y tabernas en el paseo marítimo.






Egina, una auténtica ciudad insular.


La alta perfumería contrasta con la belleza y sencillez de el trazado de la isla
















La calma y la paz se adueñó de nosotros en la sencillez de esa pequeña y blanquísima iglesia ortodoxa.











TODO AZUL, AZUL AZUL...







Dese el puerto del Pireo cogimos un barco hasta Egina, pequeño pueblo de pescadores.

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